Hablamos con Dan Krekelberg, director de estrategia climática de EcoEngineers (una empresa de LRQA) y miembro del Grupo de Trabajo Internacional ISO 14060, quien nos ofrece una perspectiva de primera mano sobre el desarrollo de la primera norma internacional del mundo para el cero neto.
Aunque los gobiernos y las empresas de todo el mundo se han comprometido a alcanzar emisiones netas cero, todavía no existe una norma acordada a nivel mundial que defina cómo medir, informar y verificar los avances creíbles hacia este objetivo.
Más de 150 países y más de un tercio de las empresas más grandes del mundo se han comprometido a alcanzar objetivos de cero emisiones netas. Sin embargo, según Net Zero Tracker, solo el 4 % de esos objetivos corporativos cumplen actualmente los criterios mínimos de solidez, como objetivos intermedios claros, datos transparentes o verificación por terceros.
Esta falta de claridad no solo socava la confianza, sino que también invita a riesgos de greenwashing y dificulta que las organizaciones se alineen con confianza con la normativa y las expectativas de las partes interesadas.
Un compromiso global sin coherencia global
En este momento, el panorama de las emisiones netas cero está fragmentado. Las empresas eligen entre una combinación de marcos voluntarios, iniciativas específicas del sector o interpretaciones internas. Algunas siguen la iniciativa Science Based Targets (SBTi), otras utilizan los escenarios de emisiones netas cero de la Agencia Internacional de la Energía y muchas crean sus propias definiciones.
Esta inconsistencia ha provocado problemas importantes:
- Las empresas que operan a nivel internacional se enfrentan a un mosaico de normas y requisitos de divulgación.
- Los socios de la cadena de suministro pueden definir y medir el cero neto de manera diferente.
- Los inversionistas y los reguladores tienen dificultades para comparar o verificar los avances.
Dan explica: «Hasta ahora, ha habido muchas formas diferentes de definir el concepto de cero emisiones netas. Algunas organizaciones se basan en documentos orientativos; otras crean los suyos propios. Es un espectro bastante amplio. Esta inconsistencia no solo genera confusión, sino que también corre el riesgo de retrasar un progreso significativo».
Presentamos la norma ISO 14060: una norma para aportar claridad
Para resolver esto, la Organización Internacional de Normalización (ISO) está desarrollando la norma ISO 14060: Organizaciones alineadas con el objetivo de cero emisiones netas. Se trata de una nueva norma diseñada para crear una definición aceptada a nivel mundial de lo que significa para una organización ser cero emisiones netas.
La norma ISO 14060 se basa en directrices anteriores (la norma IWA 42 de la ISO, publicada en 2022), pero ofrecerá un marco evaluable en lugar de solo recomendaciones. Su desarrollo está siendo liderado por un grupo de trabajo internacional formado por expertos de organismos nacionales de normalización, ONG medioambientales y especialistas técnicos como Dan Krekelberg.
«El objetivo es ofrecer una norma acordada a nivel mundial centrada en el cero neto a nivel organizativo», afirma Dan. «Se ha elaborado mediante el consenso de las partes interesadas internacionales y se basa en las mejores prácticas de gestión medioambiental».
El trabajo sobre la norma comenzó en 2024. Actualmente se encuentra en fase de borrador de trabajo, y se prevé que el borrador del comité se revise a finales de 2025. Si se alcanza el consenso, la norma ISO 14060 podría publicarse ya en 2026.
Lo que puede esperar
Aunque la norma ISO 14060 aún se encuentra en fase de desarrollo, su ámbito de aplicación previsto ya está claro. Esta norma:
- Definir qué constituye una estrategia creíble de cero emisiones netas a nivel organizativo.
- Establecer cómo deben fijarse, medirse y cumplirse los objetivos.
- Exigir la alineación con los objetivos del Acuerdo de París.
- Basarse en las normas ISO existentes, como la ISO 14064 para la verificación de GEI y la ISO 14068-1 para la neutralidad en carbono.
- Centrarse en las declaraciones de las organizaciones, no en las declaraciones a nivel de productos o eventos.
- Ser aplicable a nivel mundial y adaptable a todos los sectores.
La norma también hará referencia a las directrices anteriores de la ISO e integrará principios de marcos climáticos ampliamente utilizados. Dan señala que la coherencia es una prioridad: «Se trata de proporcionar a las organizaciones, los reguladores y los socios un lenguaje común para definir lo que realmente significa el cero neto».
Por qué es importante ahora
El momento es crítico. Normativas como la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (CSRD) de la UE y el Paquete de Responsabilidad Climática de California(SB 253 and SB 261 están haciendo que la presentación de informes y la garantía relacionados con el clima sean cada vez más exigentes.
Al mismo tiempo, las expectativas de las partes interesadas están aumentando. Una investigación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente muestra que se han presentado más de 1400 demandas relacionadas con el clima en todo el mundo. La gran mayoría están relacionadas con afirmaciones engañosas o la falta de datos creíbles.
«La norma ISO 14060 llega justo cuando el mercado exige más rigor», explica Dan. «Tanto si se informa a los reguladores como si se trabaja con proveedores, contar con una norma común mejora la confianza y la eficiencia. Crea un lenguaje común para el objetivo de cero emisiones netas».
Lo que puedes hacer ahora
Las organizaciones no necesitan esperar a la publicación definitiva de la norma ISO 14060 para empezar a prepararse. Las medidas que deben adoptarse ahora incluyen:
- Fortalecimiento de la calidad y la gobernanza de los datos sobre emisiones.
- Alineación de la información climática existente con la norma ISO 14064 y GHG Protocol.
- Revisión de los objetivos actuales de cero emisiones netas en cuanto a transparencia, alcance y mensurabilidad.
- Trazado de vías de mitigación en función de objetivos basados en la ciencia.
- Asignación de la responsabilidad interna de la estrategia de cero emisiones netas y los procesos de verificación.
«El paso más importante que pueden dar las organizaciones ahora mismo es mejorar la calidad de sus datos sobre emisiones», afirma Dan. «Sin eso, incluso los mejores objetivos corren el riesgo de perder credibilidad».
Un futuro más claro para el cero neto
La norma ISO 14060 no es solo una incorporación más a la creciente lista de normas climáticas. Es el primer punto de referencia acordado a nivel mundial que define lo que significa el cero neto creíble para las organizaciones y cómo debe alcanzarse. Elaborada mediante consenso internacional y en consonancia con la ciencia, promete aportar claridad donde actualmente hay confusión y coherencia donde ahora hay contradicciones.
Para las organizaciones que buscan liderar con integridad, esto supone un momento crucial.
Sea parte del futuro del cero neto. Asóciese con LRQA para comenzar a prepararse hoy mismo para la ISO 14060.

